¡Próximas convocatorias en Ciclos OW abiertos!

“La única persona capaz de cambiarte eres tú mismo, mediante nuevas experiencias conscientes que logren modificar tus referencias y conductas por propio convencimiento”

Paco Muro. CEO Otto Walter International

¿Qué es el Método OW?

Un poderoso PROCESO VIVENCIAL especialmente diseñado para que cada profesional viva, comparta y obtenga las experiencias conscientes necesarias en su puesto de trabajo real, logrando una gran mejora tangible en el buen uso de los comportamientos profesionales en toda situación: todo un cambio y una autodirección consciente a través de su propia Experiencia Práctica Consciente (EPC®).

La Metodología OW se implementa mediante diferente Programas Ejecutivos OW de Comportamientos Prácticos Conscientes®.

Los Programas OW están considerados como la acción de mejora y desarrollo profesional más práctica, útil y con aplicación inmediata a la realidad, por ocuparse exclusivamente de la mejora real de los comportamientos profesionales cotidianos de las fuerzas movilizadoras de la empresa.

La diferencia OW es que no se trata de saber más, si no de HACER MEJOR y de forma consciente, duradera y con impacto real en la empresa.

OW es práctico, excelente, sencillo y con resultados.

¿En qué consiste?

Los procesos vivenciales OW se realizan mediante un Programa ejecutivo que combina jornadas de trabajo en grupo con aplicación práctica en el entorno real del participante. Todo perfectamente configurado y dirigido para lograr el efecto y el cambio buscado.

Las Jornadas de trabajo en grupo de alta Sinergia están dirigidas por Directores top-senior OW. Durante estas sesiones: 

Periodos de Experiencia Práctica Consciente (EPC®). Entre sesiones, cada participante dispone de aproximadamente 3 semanas para vivir conscientemente lo trabajado on-the-job, en su entorno real, en su vida real. Es aquí donde ocurre el cambio y comienza el impacto organizacional, en la aplicación consciente en lo cotidiano.

Claves diferenciales del Método OW

PRÁCTICO
Y SENCILLO

Aplicación Inmediata
a la realidad

Experiencia Práctica
Consciente on-the-job

Directores
top-senior OW

En grupos de
Alta Sinergia

Diferencias competitivas de los Programas y la Metodología Otto Walter frente a los cursos convencionales

Un Programa OW trabaja para que el participante mejore y haga de verdad, no en que sólo sepa lo que hay que hacer.

Los Programas Otto Walter van más allá de transmitir conocimientos o enseñar técnicas: trabajan para que los profesionales mejoren de forma práctica, consciente y sostenida sus comportamientos en el día a día. A través de la metodología OW CPC®, combinan aplicación real en el puesto de trabajo, herramientas prácticas y refuerzo a lo largo del tiempo para transformar lo aprendido en mejoras observables en la forma de dirigir, relacionarse, gestionar y vender, con impacto en las personas y en los resultados de la empresa.

La principal diferencia competitiva de los Programas Otto Walter (OW) frente a la formación convencional en Liderazgo, Dirección de Personas, Habilidades Profesionales y Ventas reside en su enfoque: el objetivo no es simplemente transmitir conocimientos, enseñar o entrenar técnicas o conceptos, sino conseguir que los profesionales que participan en sus procesos mejoren de manera práctica, consciente y sostenida sus comportamientos profesionales en su trabajo diario. 
 
Un curso convencional puede enseñar a un mando cómo hay que delegar, o dar feedback, cómo gestionar conflictos o cómo motivar a su equipo. También puede enseñar a un comercial se debe escuchar al cliente, detectar oportunidades o negociar mejor. Sin embargo, conocer una técnica o concepto no significa aplicarlos. Un directivo sabe perfectamente que debe delegar y motivar, un comercial puede conocer las técnicas de escucha activa, pero aunque lo sepan luego, en su día a día, tienden a hacer lo que siempre han hecho y no aplican los comportamientos adecuados que les permita mejorar eso en la realidad. 
 
Esta distancia entre saber lo que hay que hacer y los comportamientos prácticos y conscientes para hacerlo realmente constituye uno de los grandes retos del desarrollo profesional y la especialidad diferencial que aporta la Metodología OW CPC® (Comportamientos Prácticos Conscientes), que aborda precisamente esta cuestión: ayudar a los participantes a identificar cuáles son los comportamientos prácticos que intervienen en cada situación profesional, cuales debe mejorar, comprende cómo llevarlos a la práctica y desarrolla la consciencia necesaria para incorporarlos progresivamente a su actuación habitual. 
 
El propósito es que el proceso se traduzca en resultados con impacto real en su entorno, una evolución observable en la manera de dirigir, relacionarse, gestionar, influir o vender. Generando con ello un impacto directo en la empresa, en los resultados y la mejora de los objetivos estratégicos que deben alcanzar los impulsores de la empresa, todos aquéllos que impulsan a otros y hacen que las cosas pasen. 

Diferencias competitivas de los Programas y la Metodología Otto Walter frente a los cursos convencionales

La siguiente tabla recoge algunas de las principales diferencias entre el modelo OW y las formaciones convencionales de habilidades: 
Aspecto
Curso convencional
Programa EPC Otto Walter
Objetivo principal
Adquirir conocimientos, técnicas y habilidades.
Mejorar conscientemente los comportamientos profesionales y su aplicación cotidiana.
Enfoque del aprendizaje
Predomina el contenido que se enseña.
Predomina la mejora que el participante debe llevar a la práctica de forma consciente.
Duración
Habitualmente concentrada en una o varias jornadas.
Proceso de desarrollo distribuido en varios meses con aplicación en el puesto de trabajo.
Aplicación práctica
Ejercicios y simulaciones durante la formación.
Añade aplicación en situaciones reales del puesto de trabajo entre jornadas.
Participación
Puede limitarse a escuchar, intervenir y realizar ejercicios.
El participante se implica activamente en su proceso de mejora al hacerse en grupos de alta sinergia.
Cambio de hábitos
Depende, en gran medida, de la iniciativa posterior del asistente.
Se trabaja progresivamente comportamientos concretos con periodos de aplicación y compartir las experiencias conscientes del grupo.
Seguimiento
Puede finalizar con la última sesión.
Incluye periodos EPC®, con refuerzo posterior, herramientas que perduran y complementos de continuidad.
Herramientas
Materiales formativos y documentación de consulta.
Herramientas prácticas para facilitar la aplicación cotidiana con acceso físico y digital.
Personalización
Contenidos comunes, con posibles adaptaciones.
Trabajo sobre los comportamientos que cada proyecto y empresa necesita impulsar.
Transferencia al puesto
Puede depender de que el participante recuerde y aplique lo aprendido.
La transferencia al puesto está integrada en el proceso.
Implicación del responsable
No siempre forma parte del diseño formativo.
Puede integrarse mediante el Objetivo Personal de Cambio y el Plan Personal de Acción.
Evaluación
Frecuentemente se centra en asistencia, satisfacción o aprendizaje.
Puede incorporar medición de comportamientos y evolución profesional.
La consecuencia más importante para una empresa es que los Programa OW no plantean la formación como un acontecimiento aislado, sino como un proceso de desarrollo conectado con los objetivos estratégicos de la empresa y la actividad profesional, con impacto y resultados tangibles. 

Las 15 grandes diferencias competitivas de Otto Walter

1. Metodología CPC®: los Comportamientos Prácticos Conscientes como unidad fundamental de mejora.

Diferenciación metodológica

Uno de los elementos más importantes de la propuesta Otto Walter es su Metodología CPC®: Comportamientos Prácticos Conscientes.

Muchos programas de formación trabajan sobre conceptos y competencias como liderazgo, comunicación, empatía, motivación, orientación al cliente o capacidad de negociación. Y está bien que todo eso se conozca y se sepa, pero falta que se haga.
 
La Metodología CPC® permite abordar el desarrollo profesional desde una perspectiva más concreta: identificar y trabajar los comportamientos que materializan esas competencias.

2. Un proceso de desarrollo, no una acción formativa puntual.

Diferenciación estructural

Un curso intensivo puede proporcionar conocimientos y experiencias valiosas en muy poco tiempo. Sin embargo, cuando el objetivo es modificar hábitos y comportamientos profesionales arraigados, una intervención puntual resulta insuficiente.

Para mejorar de verdad cada profesional necesita reconocer sus patrones habituales, vivir nuevas formas de actuar, aplicarlas en situaciones reales, identificar dificultades y mantener la atención sobre su mejora de forma consciente.
Los Programas OW están diseñados como un proceso de desarrollo que se extiende durante varios meses.
Estructura habitual del proceso OW
Tres meses de ejecución y dos meses adicionales de refuerzo.
  1. Jornadas de trabajo en grupos de ata sinergia
Entre 3 y 5 jornadas de trabajo en grupo con Dinámica OW, en las que se trabajan los comportamientos y herramientas del Programa.
  1. Periodos EPC® entre jornadas
Espacios de aproximadamente tres semanas para aplicar los comportamientos de forma consciente en situaciones reales del trabajo.
  1. Objetivo Personal de Cambio y Plan Personal de Acción
Al finalizar las jornadas, cada participante concreta su compromiso de mejora y las actuaciones que debe desarrollar, con la implicación de su responsable directo. Al comienzo de la siguiente jornada cada profesional tiene que “dar la cara” y exponer ante el grupo sus resultados, experiencias relevantes y conclusiones, generando un entorno de alta auto exigencia y compartición de experiencias conscientes.
  1. Refuerzo posterior
Durante los dos meses siguientes, las píldoras de vídeo ayudan a mantener la atención sobre la aplicación de los comportamientos trabajados.
Esta estructura corresponde al proceso OW habitual, normalmente de cinco jornadas. Otros programas, como Liderazgo Horizontal o Atención al Cliente, pueden tener una configuración más corta en el tiempo con 3 o 4 jornadas de trabajo en grupo.
Cada participante trabaja unos comportamientos concretos, regresa a su puesto, lo aplica y continúa su proceso de desarrollo con experiencias reales que enriquecen las siguientes jornadas.
Valor diferencial para la empresa: la formación deja de ser una interrupción puntual de la actividad para convertirse en un proceso de mejora integrado en el trabajo real.

3. EPC®: el puesto de trabajo se convierte en el principal escenario de mejora.

Transferencia al puesto

La Experiencia Práctica Consciente (EPC®) constituye uno de los elementos esenciales de la Metodología Otto Walter.

Su importancia reside en que la mejora profesional no se produce durante las jornadas de trabajo en grupo, ahí sólo se elevan al consciente los comportamientos y visiones que afectan a las diferentes situaciones, de forma finamente secuenciada.
El verdadero reto aparece cuando el participante regresa a su entorno habitual, con sus responsabilidades, urgencias, clientes, colaboradores y problemas cotidianos. Es entonces cuando debe conseguir actuar de forma diferente.
Los periodos EPC® están concebidos para que cada participante aplique de manera consciente los comportamientos trabajados, aprovechando las situaciones reales de su actividad profesional. En un periodo EPC® traslada lo trabajado a una conversación real con un colaborador, preparar los mensajes, abordar los comportamientos que necesita corregir y observar cómo responde su interlocutor.
La experiencia real le permite identificar las dificultades que encuentra al aplicar lo aprendido y tomar mayor conciencia de sus propias reacciones. Esta es una diferencia fundamental: la EPC® no plantea la aplicación práctica como una actividad complementaria, sino como parte integrante del propio proceso de desarrollo.
Valor diferencial para la empresa: los participantes trabajan sobre sus propios retos profesionales, sin necesidad de esperar a que finalice el Programa para empezar a aplicar lo aprendido.

4.- El desarrollo de la consciencia: identificar los comportamientos que limitan la eficacia profesional.

Cambio individual con impacto colectivo.

Una de las principales dificultades del desarrollo profesional es que las personas no siempre son conscientes de cómo actúan ni de los efectos que sus comportamientos producen en los demás. Para mejorar de verdad, no basta con enseñar técnicas. Es necesario que cada profesional identifique la distancia entre cómo cree que actúa y cómo actúa realmente.

La Metodología CPC® incorpora la consciencia como un elemento esencial de la mejora: no se trata de realizar mecánicamente determinadas acciones, sino de reconocer los propios patrones de comportamiento y prestar atención a cómo se actúa en cada situación. Esta perspectiva permite trabajar tanto los comportamientos que deben incorporarse como aquellos que conviene modificar o abandonar.
 
Valor diferencial para la empresa: el Programa aborda un obstáculo que puede limitar la eficacia de cualquier acción formativa: que cada participante conozca las técnicas adecuadas, pero no reconozca cuándo necesita utilizarlas o qué debe cambiar en su propia conducta, y esa es la aportación clave de la metodología OW.

5. De la comprensión intelectual a la incorporación progresiva de nuevos hábitos.

Continuidad del desarrollo, la mejora y el aprendizaje consciente.

El diseño del proceso OW facilita trabajar progresivamente la transición mediante una secuencia de aprendizaje, aplicación y refuerzo.

SECUENCIA DE MEJORA
 
Comprender-Conocer el comportamiento y su utilidad-Tomar conciencia-Reconocer cuándo y cómo debe aplicarse-Hacerlo conscientemente poniéndolo en práctica en situaciones reales-Compartir y Reforzar-Mantener la atención sobre el comportamiento y continuar practicándolo-Consolidar-Favorecer su incorporación progresiva a la actuación habitual.
 
La mejora de hábitos no es automática ni puede garantizarse por el mero hecho de participar en un programa. Depende de factores como la implicación personal, las oportunidades de aplicación, el entorno de trabajo y el apoyo de la organización.
 
La ventaja del planteamiento OW es que su diseño incorpora expresamente los elementos necesarios para trabajar esa continuidad creando un entorno de alta exigencia, motivante y basado en la propia Experiencia Consciente debidamente guiada y sincronizada.
 
Valor diferencial para la empresa: una intervención concebida para favorecer la continuidad de los comportamientos trabajados, no solo su comprensión durante las sesiones.

6. Una metodología orientada a profesionales en activo, con problemas y responsabilidades reales.

Relevancia profesional con impacto empresarial.

Los participantes en los Programas OW no necesitan únicamente aprender cómo debería actuar un buen profesional en situaciones ideales. Necesitan mejorar su actuación en el contexto real de sus responsabilidades: equipos con diferentes niveles de autonomía, clientes exigentes, objetivos comerciales, presión por los resultados, conflictos entre departamentos o dificultades para gestionar el tiempo.

La orientación práctica de la metodología permite conectar los comportamientos trabajados con estas situaciones cotidianas.

Por ejemplo:

Mandos y directivos:

  • Pasar de resolver personalmente todos los problemas a desarrollar la autonomía de sus colaboradores; corregir comportamientos inadecuados; mejorar la exigencia, la delegación y el seguimiento.
  • Profesionales con responsabilidades transversales
  • Mejorar sus resultados y eficiencia, Conseguir compromisos de otros departamentos, gestionar desacuerdos, influir sin adecuadamente sin tener autoridad jerárquica y mejorar la coordinación entre áreas.

Profesionales comerciales

  • Mejorar su impacto comercial, sus ventas y la fidelización de clientes, mayor eficacia comercial, identificar necesidades, descubrir oportunidades, argumentar valor y avanzar hacia compromisos comerciales concretos.
  • Valor diferencial para la empresa: el aprendizaje se conecta directamente con las responsabilidades que justifican la inversión en el desarrollo de cada colectivo.

7. Herramientas prácticas para facilitar la aplicación en el día a día.

Utilidad cotidiana

Los Programas OW incorporan herramientas de apoyo orientadas a facilitar la aplicación cotidiana. Entre ellas se encuentran las “fichas prácticas o memocards”, los recursos digitales disponibles a través del Campus OW y la Toolbox OW que permanece con cada participante de por vida.

Estos materiales permiten disponer de referencias prácticas para recordar y consultar los comportamientos trabajados. La utilidad de estos recursos no reside simplemente en disponer de más materiales, sino en facilitar que el participante recupere lo aprendido cuando necesita utilizarlo.

Valor diferencial para la empresa: los participantes cuentan con herramientas de consulta que pueden acompañarles en su actividad profesional y apoyar la continuidad de la aplicación.

8. Refuerzo posterior: mantener vivo el proceso después de las jornadas.

Sostenibilidad del cambio.

Uno de los riesgos de cualquier formación es que, una vez finalizada, las urgencias de la actividad cotidiana desplacen progresivamente la atención que el participante había dedicado a su mejora.

Para directivos existen acciones complementarias posteriores para lograr la mejora definitiva, que se realizan mínimo un año después de finalizar el Programa OW, pudiendo realizar un Programa Avanzado u otras acciones que completan el proceso.
 
Los Programas OW se desarrollan en el tiempo con jornadas separadas para que eso no ocurra, e incorporan una fase posterior de refuerzo mediante vídeos-píldora, orientados a mantener el Impulso Consciente sobre los comportamientos trabajados.

Valor diferencial para la empresa: la inversión formativa no concluye necesariamente con la última sesión, sino que incorpora una etapa específica destinada a apoyar la continuidad del proceso de mejora.

9. Objetivo Personal de Cambio y Plan Personal de Acción: concretar el compromiso individual.

Responsabilidad individual

En los Programas OW, el Objetivo Personal de Cambio y el Plan Personal de Acción permiten concretar qué comportamientos debe trabajar cada participante y cómo trasladar esa mejora a su actividad profesional.

La implicación del jefe directo mediante el consenso del plan añade una conexión importante entre el desarrollo individual y las necesidades de la organización.
 
Valor diferencial para la empresa: el desarrollo profesional se concreta en objetivos individuales que pueden conectarse con las prioridades del puesto y ser objeto de seguimiento posterior.

10. Medición de la Calidad Directiva: complementar la percepción personal con la visión del equipo.

Diagnóstico y evaluación.

En los procesos de desarrollo directivo, la percepción que un mando tiene de su propia actuación no siempre coincide con la experiencia de las personas a las que dirige

Por ello, resulta especialmente útil incorporar información sobre cómo perciben los colaboradores los comportamientos directivos de su responsable.
Otto Walter dispone del Medidor OW 180º de Calidad Directiva, una herramienta online de medición anónima que recoge la valoración del equipo sobre los comportamientos directivos de su jefe.
 
Su utilización permite identificar áreas de mejora y aportar información que complemente la autopercepción del participante.
Además, OW dispone de una IA específica, desarrollada para la interpretación de los resultados del Medidor, que ayuda a analizar la información obtenida y a identificar aspectos relacionados con el estilo directivo y las áreas de mejora.
La diferencia entre percepción y comportamiento.
 
Un directivo puede considerar que ofrece autonomía suficiente a su equipo. Sin embargo, las respuestas de sus colaboradores pueden reflejar que perciben una supervisión excesiva o poca capacidad para tomar decisiones.
 
Esta información puede ayudarle a identificar comportamientos concretos que necesita revisar.
 
La medición permite trabajar con información adicional a las impresiones personales, aunque sus resultados deben interpretarse teniendo en cuenta el contexto, las características del equipo y las limitaciones propias de cualquier evaluación basada en percepciones.
Cuando se incorpora una medición posterior comparable, también puede contribuir a analizar la evolución de los comportamientos evaluados.
 
Valor diferencial para la empresa: la posibilidad de complementar el desarrollo directivo con información estructurada sobre los comportamientos percibidos por el equipo y con herramientas tecnológicas específicas de interpretación.
 
Nota comercial: conviene presentar el Medidor OW 180º como una herramienta diferencial disponible en la propuesta OW, precisando en cada oferta si está incluido en el Programa contratado o se incorpora como servicio adicional.

11. Dinámica OW: participación activa frente a la formación centrada en la exposición.

Experiencia de aprendizaje

En un curso de formato predominantemente expositivo, el participante puede adoptar un papel relativamente pasivo: escuchar explicaciones, tomar notas y realizar intervenciones puntuales.

Este formato puede ser adecuado para transmitir información o presentar nuevos conceptos, pero resulta menos completo cuando se pretende trabajar comportamientos interpersonales complejos.
La Dinámica OW sitúa al participante en una posición activa dentro del proceso de aprendizaje.

El trabajo en grupo permite abordar situaciones profesionales, contrastar puntos de vista, reflexionar sobre comportamientos y conectar los contenidos con la experiencia de los asistentes.

Esta participación es especialmente relevante en competencias como la dirección de personas, la comunicación, la influencia, la negociación o la venta, donde la actuación del profesional debe adaptarse a las reacciones de otras personas.

La experiencia compartida también permite que los participantes identifiquen dificultades comunes y conozcan otras formas de abordar situaciones similares.
 
Valor diferencial para la empresa: un aprendizaje que exige implicación activa y favorece la reflexión sobre la propia actuación, en lugar de limitarse a la recepción de información.

12. Grupos reducidos de alta sinergia: mayor espacio para trabajar la evolución individual.

Inmersión de cada participante.

Los Programas OW se desarrollan habitualmente en grupos de entre 9 y 11 participantes.

Este tamaño permite combinar la diversidad en el intercambio de experiencias con un espacio de participación y atención adecuado de cada participante.
Valor diferencial para la empresa: una configuración que favorece el impacto por la participación individual y grupal que permite trabajar con mayor profundidad las situaciones profesionales que aportan los asistentes.

13. Programas dirigidos a necesidades profesionales diferenciadas.

Especialización por colectivo

Otto Walter dispone de Programas dirigidos a diferentes colectivos profesionales, lo que permite orientar el desarrollo hacia sus necesidades específicas.

Dirección de Personas
Para mandos y directivos que necesitan mejorar sus comportamientos asociados a la Dirección de Personas, gestión, delegación, exigencia, liderazgo, motor de cambios, impulsores de cultura empresarial, motivación y desarrollo de colaboradores…

Liderazgo Horizontal
Para profesionales con responsabilidades que necesitan coordinar, influir y conseguir resultados con alta interacción con otras personas sin disponer de autoridad jerárquica directa sobre ellas (colegas, profesionales de otras áreas, proveedores, clientes…).

Ventas y Desarrollo Comercial
Para profesionales que necesitan mejorar sus comportamientos comerciales, la relación con sus clientes, la detección de oportunidades y la eficacia de su actividad de venta.

La existencia de programas diferenciados permite que la empresa seleccione una propuesta vinculada con el tipo de responsabilidad y los retos del colectivo al que desea desarrollar.
 
Valor diferencial para la empresa: mayor correspondencia entre las necesidades profesionales de los participantes y los comportamientos que se trabajan durante el proceso.

14. Una inversión orientada a un proceso potente de mejora profesional con impacto empresarial, no a unas horas de formación.

Valor empresarial

Los procesos OW la inversión comprende una acción que integra una preparación y ajuste de los Programas a los objetivos estratégicos perseguidos, las jornadas de trabajo dirigidas por consultores Top-senior OW, periodos de aplicación real, herramientas prácticas, elementos digitales de seguimiento, compromisos individuales, tutoría y refuerzo posterior, y Reporte OW del nivel detectado en cada profesional.

Valor diferencial para la empresa: OW es una acción completa con la capacidad de facilitar mejoras relevantes en la actuación profesional con objetivo e impacto empresarial, y no exclusivamente un coste por hora de formación.

¿Qué vas a vivir?

Mejora por propia
“Experiencia Práctica Consciente” (EPC ®)

A lo largo de un Ciclo OW “pasan cosas”, se remueven las referencias que se tienen, se transforman las visiones que determinaban los comportamientos, identificando y afianzando las buenas, detectando y sustituyendo las “inadecuadas” y viendo pautas concretas de la buena aplicación de los comportamientos cotidianos.

A cada Jornada en grupo OW se viene a experimentar con alta intensidad, se hace en grupos reducidos de Alta Sinergia, que provocan la inmersión activa de todos los participantes.

Al finalizar cada jornada de trabajo en grupo, cada participante se marca OBJETIVOS CONCRETOS, comportamientos y acciones concretas que debe vivir y aplicar conscientemente en el siguiente periodo EPC®, en su entorno real, “on the job”, consigo mismo, con sus colaboradores, colegas, clientes y jefes. EL 90% del Proceso OW se realiza en la vida real de cada participante.

AL Ciclo OW no se viene a escuchar a un ponente, o a un curso, o a tomar apuntes, sino a VIVIR, COMPARTIR Y RECIBIR de forma diseñada y organizada las experiencias conscientes lograr los cambios.

En el Ciclo OW ves, tocas, sientes, oyes, pruebas e identificas… ¡y de forma consciente!

Proceso OW de mejora efectiva de comportamientos prácticos conscientes®

El proceso OW de mejora efectiva es un ciclo de desarrollo que permite transformar hábitos, visiones y formas de actuar en el entorno profesional, comenzando por la toma de conciencia hasta la aplicación y consolidación de los comportamientos prácticos más efectivos y con resultados de alto impacto.

De la identificación consciente a la mejora tangible

Modalidades de realización misma Metodología, mismo Impacto:

PRESENCIAL​

Las jornadas se realizan en una sala especialmente acondicionada para cumplir con los requerimientos de la Metodología OW. La disposición del espacio fomenta la interacción, la cooperación y la comodidad, creando un entorno ideal para la generación de Grupos de Alta Sinergia —elemento clave del proceso OW— y favoreciendo una experiencia de alto impacto vivencial.

LIVE-VIRTUAL OW

Sesiones en directo con máxima interacción, realizadas a través de un entorno digital exclusivo OW. Reproducen la intensidad práctica y vivencial del formato presencial, con total participación del grupo, seguimiento riguroso y dinamización por parte de nuestros Directores Top-Senior. Se lleva a cabo en módulos Split (5h + 3,5h) en días consecutivos.

MIXTA

Combinación flexible de jornadas presenciales y Live-Virtual OW, diseñada para adaptarse a las necesidades específicas de cada empresa. Permite mantener el rigor metodológico y la vivencia transformadora del proceso OW, con mayor adaptabilidad logística y optimización de tiempos.