Estudiar oposiciones y trabajar: cómo compaginar ambas cosas sin morir en el intento

Si trabajas y a la vez quieres presentarte a una oposición, seguramente te has hecho la misma pregunta que miles de personas antes que tú: ¿es realmente viable estudiar oposiciones y trabajar a la vez, o es mejor esperar a tener más tiempo libre? La respuesta corta es que sí, es posible, pero exige organización, expectativas realistas y, sobre todo, adaptar el método de estudio a las horas que realmente tienes disponibles. 

En Forsistem trabajamos con todo tipo de perfiles, también con los que opositan a la vez que tienen un empleo. Por ello, en este artículo te contamos cómo hacerlo de una forma adecuada y efectiva. 

¿Es posible estudiar una oposición y trabajar a la vez?

Empecemos por el principio, estudiar una oposición y trabajar a la vez es posible. De hecho, es una situación mucho más habitual de lo que parece. Un gran número de los opositores que consiguen plaza lo hacen compaginando su preparación con un empleo, ya sea porque necesitan mantener unos ingresos mientras estudian o porque no quieren dejar una posición laboral estable por una oposición cuyo resultado no está garantizado.

Lo que cambia respecto a quien se dedica en exclusiva a opositar no es la posibilidad de conseguirlo, sino el ritmo. El proceso probablemente se alargue más en el tiempo, y ahí está la clave. Aceptar ese ritmo distinto en lugar de compararte con quien dispone de jornadas completas para estudiar. Quien lo hace así suele evitar la frustración que lleva a muchos opositores a abandonar a mitad de camino.

Ventajas e inconvenientes de opositar mientras trabajas

Antes de lanzarte, conviene que tengas claro el panorama completo. No se trata solo de las dificultades, también hay puntos a favor que muchas veces se pasan por alto.

Entre las ventajas más relevantes está la estabilidad económica, seguir generando ingresos te permite estudiar sin la presión añadida de depender de ahorros o de terceros, algo que reduce una fuente de estrés nada desdeñable durante meses de preparación. A esto se suma que, si tu trabajo actual guarda relación con la oposición a la que te presentas, la experiencia práctica puede ayudarte a fijar mejor determinados contenidos del temario e incluso sumar puntos en la fase de concurso. Y no menos importante, la necesidad de organizarte te obliga a desarrollar una disciplina de gestión del tiempo que muchos opositores a tiempo completo no llegan a entrenar.

En cuanto a los inconvenientes, el más evidente es la reducción de horas de estudio disponibles, lo que normalmente implica alargar la preparación. A esto se añade el cansancio acumulado. llegar a casa después de una jornada laboral y tener que sentarte a estudiar exige un esfuerzo mental extra. Por último, existe el riesgo de descuidar el descanso si no se planifica bien, lo que a medio plazo termina afectando al rendimiento de estudio más que ahorrar esas horas de sueño.

Cómo organizarte para estudiar oposiciones trabajando

La diferencia entre lograrlo y abandonar a los pocos meses suele estar en la organización. No hace falta estudiar más horas que nadie, hace falta aprovechar mejor las que tienes.

Diseña un horario realista según tu jornada

El primer error habitual es copiar la planificación de alguien que se dedica a tiempo completo. Si tu jornada laboral es de mañana, tiene más sentido concentrar el estudio por la tarde-noche; si trabajas por la tarde, aprovecha las mañanas. Lo importante es fijar una franja horaria estable, aunque sean solo una o dos horas entre semana, y reservar los fines de semana para sesiones más largas de repaso o simulacros de examen. 

Técnicas de estudio que rinden más en poco tiempo

Cuando el tiempo es limitado, la calidad de la técnica de estudio importa más que nunca. El Método Veraula es perfecto para esto. Los mapas mentales y esquemas permiten repasar grandes bloques de temario de un vistazo, y el repaso espaciado es más eficaz que releer el temario de forma lineal, precisamente porque combate la curva del olvido con menos horas de repaso.

Aprovecha los tiempos muertos

El trayecto en transporte público, la espera antes de una reunión o el descanso de la comida son momentos que muchos opositores desaprovechan. Los tiempos muertos no sirven para memorizar temario extenso, pero sí para repasar. Sumados a lo largo de una semana, estos minutos representan horas de estudio que de otro modo se pierden.

Cómo calcular tu tiempo de estudio disponible

Antes de fijar objetivos, es útil hacer un cálculo del tiempo disponible: resta a las 24 horas del día tu jornada laboral, el descanso necesario, los desplazamientos y las obligaciones ineludibles (comidas, gestiones, familia). Lo que queda es tu tiempo real disponible, no el ideal. Planificar sobre esa cifra y no sobre la que te gustaría tener es lo que evita frustraciones y abandonos a mitad de preparación.

Estudiar oposiciones trabajando y con hijos

Si además de trabajar tienes hijos a cargo, la situación se complica, pero sigue siendo perfectamente abordable con el enfoque adecuado. Aquí la clave no es encontrar más horas, sino proteger con firmeza las pocas que consigas reservar.

Implicar a tu entorno familiar es fundamental: hablar abiertamente con tu pareja, familiares o cuidadores sobre qué franjas horarias necesitas para estudiar sin interrupciones ayuda a que esas horas se respeten de verdad. 

Compaginar trabajo y oposición según tu situación

No todos los perfiles que opositan trabajando parten de la misma realidad. La forma de organizarse cambia según el tipo de jornada y, en algunos casos, según la oposición concreta a la que te presentes.

Si tienes jornada completa, el reto principal es la fatiga acumulada más que la falta de horas en sí. Aquí funciona mejor estudiar en sesiones cortas pero constantes entre semana y reservar los bloques largos de estudio y simulacros para el fin de semana, en lugar de intentar estudiar varias horas cada día laborable.

Si trabajas por turnos, especialmente de tarde o de noche, la ventaja es que puedes aprovechar las mañanas o las horas previas al turno, cuando estás más descansado, para el estudio que requiera mayor concentración, dejando los repasos ligeros para después de trabajar.

Quienes trabajan por temporadas suelen tener la ventaja contraria: periodos de mucha carga laboral alternados con temporadas de menor actividad. La clave está en anticipar el calendario y concentrar los temas más exigentes del temario en las épocas de menor carga de trabajo.

Por último, hay perfiles que ya trabajan en el propio sector al que oposita, como quienes preparan una plaza de auxiliar administrativo, enfermería o maestro mientras ejercen en un puesto relacionado. En estos casos, la experiencia diaria puede convertirse en un apoyo real para interiorizar el temario, ya que muchos conceptos que estudias se vuelven tangibles en tu trabajo.

Estudiar la oposición de maestro trabajando

Este es precisamente uno de los casos más comunes, personas que ya trabajan en el ámbito educativo, como interinos o en centros privados/concertados, y preparan su plaza de maestro compaginándolo con las clases. La oposición docente tiene una parte práctica y una programación didáctica que exigen tiempo específico de preparación, distinto al estudio memorístico del temario general, por lo que conviene planificar por separado ambos bloques. Si ya estás en un aula, ese contacto diario con la docencia puede ayudarte a interiorizar mejor determinados contenidos del temario, aunque no sustituye la necesidad de una preparación estructurada, que será mucho más ágil con nuestro Método Veraula

Si tienes alguna duda al respecto, en nuestra página de Oposiciones de Maestros en Andalucía encontrarás toda la información al respecto de esta oposición y de su preparación. 

Herramientas que te pueden ayudar a organizarte

Apoyarte en herramientas de planificación puede simplificar mucho la gestión del día a día. Un calendario digital compartido con tu entorno ayuda a bloquear tus horas de estudio como si fueran citas ineludibles. Las aplicaciones de gestión de tareas permiten dividir el temario en objetivos semanales concretos y hacer seguimiento del progreso, algo especialmente útil para mantener la motivación en preparaciones largas. Y contar con centro de preparación que adapte el ritmo de estudio a tu disponibilidad real, en lugar de aplicar una planificación estándar, marca una diferencia notable frente a intentar organizarlo todo en solitario.

Prepárate con el apoyo adecuado de Forsistem

Opositar mientras trabajas no es un camino sencillo, pero tampoco es una excepción. Cada año, cientos de personas consiguen su plaza compaginando ambas responsabilidades. Con una planificación adaptada a tu realidad y el acompañamiento adecuado, es perfectamente alcanzable. En Forsistem, a través del Método Veraula, ayudamos a opositores a organizar su preparación de forma realista, sea cual sea su situación laboral o familiar.

Al final, opositar trabajando no consiste en encontrar tiempo de la nada, sino en decidir qué hacer con el que ya tienes. Si sientes que necesitas una preparación que se adapte a tu ritmo y no al revés, en Forsistem podemos ayudarte a diseñarla desde el primer día.

Los seis pilares de este método: materiales listos para estudiar, simulacros, colegio real, adaptación a cada opositor, defensa oral desde el primer día y acompañamiento hasta el último examen. Es el momento del sistema de preparación hecho desde dentro del aula.
Tabla de contenidos

Otros artículos

Tu plaza existe.
Prepárate para conseguirla